¿Sufres de sequedad vaginal? Lo que necesitas saber para combatirla

sequedad vaginal

La sequedad vaginal es un problema que muchas personas sufren y que afecta tanto a nivel físico como emocional. Y es normal, porque cuando la irritación y la sequedad en la vagina se convierten en algo recurrente con lo que llevas tiempo combatiendo, la sensación de frustración solo hace que ir en aumento.

No te desesperes: si has llegado a este post en busca de respuestas y soluciones para combatir las molestias de la sequedad en tu zona íntima, has dado en la diana.

¿Cuál es el impacto de sufrir sequedad vaginal?

Además de en el día a día, las molestias y el dolor en la vagina provocadas por la sequedad pueden tener un gran impacto a la hora de disfrutar de las relaciones sexuales. De hecho, las personas que lo padecen terminan evitando las relaciones íntimas por la incomodidad, fastidio y a veces incluso dolor que supone el acto en sí.

Lo más común es que, si llevas tiempo sintiendo estas molestias, te preguntes cuál es el motivo por el que sientes irritación en la zona vulvar. Por todo ello, el primer paso para solucionar el problema es que escuches lo que te está diciendo tu cuerpo y así poder atajarlo desde la raíz.

¿Qué causas provocan la sequedad vaginal?

La irritación en la zona genital femenina puede deberse a diferentes causas. Algunas de ellas son más evitables que otras o dependen más de uno mismo que otras, pero todas tienen solución:

La menopausia

Los tabúes alrededor de la menopausia hacen que se hable poco sobre problemas como la sequedad vaginal y que, por lo tanto, se genere inseguridad alrededor del tema. Pero las cosas como son: la edad juega un papel importantísimo en la lubricación vaginal, ya que a la vez que envejecemos también lo hacen nuestras paredes vaginales.

Aunque mal de muchos no consuela, las estadísticas demuestran que el 45% de mujeres mayores de 50 años lo sufren. La explicación reside en que, durante la menopausia se produce una disminución hormonal de estrógenos, es decir, los encargados de mantener lubricada nuestra zona íntima. Una vez que estos desaparecen de escena es cuando se produce la incómoda deshidratación que, si bien engorrosa, se puede paliar con un tratamiento médico de reemplazo hormonal.

Vaginitis

La vaginitis es una de las causas más evidentes y típicas de sequedad vaginal. Pero, ¿a qué se debe? La principal causa es un desequilibrio de la flora vaginal que produce una inflamación de la mucosa que a su vez genera picor, sarpullido y un aumento de la secreción.

Aunque existen diferentes tipos de vaginitis producen deshidratación en esta zona tan sensible (bacteriana, vulvovaginitis y tricomoniasis), todas ellas tienen tratamientos tanto farmacológicos como naturales. Sin embargo, es necesario no confundirlo con otros problemas en la zona íntima como la contracción de una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Para salir de dudas, te recomendamos que lo consultes con tu ginecólogo o ginecóloga de confianza.

Uso de hormonas

Muchas mujeres en edad fértil usan como método anticonceptivo las píldoras hormonales mensuales. También hay otras personas que tienen algún otro tipo de tratamiento hormonal debido a una patología médica (carcinoma, mioma, etc.), que puede producir un cese temprano de la menstruación o una menopausia provisional.

En cualquier caso, uno de los efectos secundarios comunes que sienten algunas mujeres al tomar hormonas es una disminución en la lubricación vaginal. Por suerte, para ello existen métodos sanitarios que pueden ayudar a revertir estas consecuencias y efectos secundarios.

Ciclo menstrual

Durante un mismo mes, se pueden generar distintas cantidades de hormonas, de ahí que la lubricación no sea la misma antes o después de la llegada de la menstruación, siendo mucho más baja en los días previos a la regla y mucho más abundante cuando se está ovulando.

Una de las claves para entender mejor nuestro cuerpo es tener un control sobre el período, ya que puede ayudarnos a saber en qué momento estamos más receptivas y más preparadas para las relaciones íntimas. Algunas de las formas en las que puedes hacerlo es a través de alguna app móvil o diario menstrual en el que anotes estos cambios en función del momento del ciclo en el que te encuentres.

Estilo de vida

No es la primera vez que leemos que nuestra forma de vivir tiene un impacto en nuestra salud y vida sexual. Evidentemente, el consumo de alcohol, tabaco, drogas, así como el estrés y el agotamiento pueden inhibir la lubricación vaginal.

De la misma forma que en función de nuestros hábitos notamos cambios en nuestro pelo, nuestra piel o incluso nuestro estado de ánimo, también podemos notar este aumento de la sequedad vaginal. Es por ello que, con un cambio en nuestros (malos) hábitos puede favorecernos en muchos sentidos, pero está claro que en nuestra vida íntima tiene un éxito asegurado.

Falta de excitación

A pesar de que la sequedad esté producida por los factores antes mencionados, en muchas ocasiones viene dada por la falta o ausencia de juegos previos durante las relaciones íntimas. Parece lógico, pero desafortunadamente, demasiadas veces se sigue centrando las relaciones íntimas exclusivamente en el momento de la penetración. Ello genera una falta de lubricación y de excitación porque no se ha estimulado la zona progresivamente con juegos eróticos. Para favorecer esta lubricación puedes atreverte con juguetes sexuales o con estimulantes sexuales.

¿Qué debería hacer para combatirlo?

Como te decíamos, escuchar y entender tu cuerpo es la clave para saber cómo cortar el problema por lo sano. Aunque probablemente ya hayas intuido algunas de las causas que pueden estar provocando tu sequedad vaginal, si lo sufres es ideal que consultes con un o una especialista para que pueda sugerirte la mejor solución adaptada a ti y a tu situación. Pero no siempre es necesario acudir a una consulta para solucionarlo, ya que existe una respuesta eficaz y contundente que puede poner punto final a este problema.

Lubricantes y geles para la sequedad vaginal

Los lubricantes y geles siempre son una de nuestras mayores recomendaciones para mejorar las relaciones sexuales, pero particularmente para combatir y reducir la sequedad vaginal, son el mejor amigo que siempre querrás tener cerca.

En el mercado existen gran cantidad de estos productos elaborados con diferentes fórmulas para que se adapten a cada persona y a cada caso. Los hay con base de agua, de silicona, con aroma, inoloros, con perfumes exóticos, con efecto calor, con efecto frío… Un mostrador infinito al que podemos echar mano para paliar la irritante sequedad vaginal. Pero eso no es todo, porque también existen hidratantes vaginales que pueden aliviar los síntomas de la picazón.

Los lubricantes además pueden ser grandes aliados para esos juego previos que tendemos a saltarnos y que son tan importantes para la hidratación vaginal de las mujeres. Existen geles que podemos usar externamente para dar masajes, para acariciar zonas eróticas que van desde pezones hasta los dedos de los pies o cualquier otro juego que nos despierte la imaginación.

Además, más allá de utilizar lubricantes, también puedes lanzarte a probar las bolas chinas para fortalecer tu suelo pélvico, una muy buena manera de mejorar la lubricación natural de la vagina.

Por último, recuerda que la sequedad vaginal no debería ser una limitación para disfrutar de tu vida ni de tu vida sexual. Escucha y cuida tu cuerpo y conseguirás disfrutar de nuevo de las relaciones íntimas sin ningún tipo de molestia.

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