Claves para elegir el lubricante anal ideal

1. Los lubricantes para el tienen una fórmula más densa

Dado que en la zona donde se va a producir la penetración no existe una lubricación natural, es necesario usar un tipo de producto que nos facilite la entrada sin provocarnos daño o dolor innecesario. Para ello existen cremas y geles elaborados con una textura más espesa que para la práctica del sexo vaginal, y que son ideales en este tipo de relaciones.


2. Es importante que sean de larga duración y que no se sequen con rapidez

Principalmente por una cuestión práctica. Durante el acto se puede hacer especialmente engorroso aplicar una y otra vez el producto si la zona no está debidamente hidratada porque el producto se seca con facilidad. Tal y como hemos señalado en el punto anterior, es especialmente importante conseguir una escena lo más resbaladiza posible con el fin de evitar desgarros u otros males mayores en este área.


3. Lubricantes anales de silicona y aceite sí; de agua, depende

Los lubricantes que están formulados con base de silicona o con base de aceite pueden ser usados tanto para la práctica vaginal como anal. Sin embargo, algunos hidratantes con base de agua no tienen esta doble cualidad. Esto se debe a que su composición tiene mucha más glicerinas que la de un lubricante más denso pudiendo provocar la creación de hongos en esta zona.


4. Los lubricantes caseros no son (nunca) la mejor opción

Por querer ahorrarnos unas cuantas monedas podemos cometer el error de hidratar la zona utilizando remedios caseros durante la práctica del sexo anal. El uso de vaselinas que no están especialmente indicadas para este tipo de relaciones o de la propia saliva, no sólo puede dañar e intoxicar la zona sino que además nos impedirá tener unas relaciones plenas y satisfactorias. Recuerda: un déficit de lubricación es el principal enemigo del sexo anal.


5. Su compatibilidad con los preservativos de látex es un plus

En las relaciones sexuales, ya sean vaginales, anales u orales, existe siempre riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. De ahí que sea tan importante el uso de un lubricante anal que sea compatible con condones, especialmente con lo más comunes, de látex. En el mercado existen cada vez más fabricantes que abogan por crear productos con estas cualidades, si bien es cierto que los elaborados con aceite no suelen cumplir con esta condición.


6. Con efecto frío o con efecto calor

La gama de lubricantes anales es amplia como sucede con los lubricantes vaginales. Esto puede elevar el juego sexual a otro nivel pero también nos crea la duda sobre cuál escoger. Un gel anal de efecto calor puede provocar una fogosidad especialmente placentera y uno con efecto frío puede provocarnos una descarga eléctrica que nos erice los pelos de la nuca. Depende de nosotros y de nuestra pareja cuál elegir.


7. No todos se pueden usar con los juguetes eróticos

Si para la penetración anal preferimos utilizar un juguete sexual es necesario conocer su compatibilidad con el lubricante que vayamos a usar. En la mayoría de los casos, los geles con base de silicona no se pueden combinar con artículos que también estén fabricados con este material, como suele suceder en la manufacturación de este tipo de productos. En caso de optar por esta práctica, es recomendable asegurarse de que el lubricante que tenemos en casa cumple con este requisito.


8. Con efecto dilatador

Este tipo de lubricantes anales tienen la capacidad de adormecer la zona del ano con un único motivo: hacer que la práctica sexual sea lo menos dolorosa posible. A pesar de que se aconseja que sólo se practique sexo anal siempre y cuando exista el convencimiento de que se quiere hacer, cabe la posibilidad de sufrir tensión, sobre todo si es la primera vez. Un lubricante de efecto dilatador es ideal en este tipo de ocasiones ya que ayuda a relajar la zona haciendo que la penetración sea más suave.


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